Estoy aquí para ti, aunque nos separen países.
Día tras día, en cada continente.
Correría por ti rebasando montañas y cruzando bosques.
Antes de que tengas frío, te doy mi última camisa.
No necesito ningún chaletazo, porque tú eres mi hogar.
No conozco descanso, estoy siempre corriendo.
Si estás cansada, pues cierra los ojos.
No te preocupes, yo vengo de fuera.
El arañazo en la pierna se produjo por sí solo.
Llovía y no he llorado.
Si tienes problemas, los tenemos en equipo de dos.
Si hablas, presto atención a cada detalle.
Si necesitams mi ayuda, llámame.
estribillo
Cariño, soy tu contacto de emergencia.
Cuando la lluvia se convierta en fuego, iré a recogerte.
Un hombre no muestra debilidad, decía mi abuelo.
Tú y yo vamos juntos como la luna y la noche.
Tu contacto de emergencia.
Puedes hablarme de tu corazón y tus problemas.
Siento tu dolor, conozco esas lágrimas.
Ahora mira hacia delante, venga, lo solucionaré.
Tengo puesto el tacómetro, conduzco sin navegador, llegaré a ti.
Ningún camino es demasiado largo porque la guerra en mi cabeza
me entrenó a no perder nunca el control.
Confía en mí y no dejes de ser fuerte.
Siempre estaré ahí para ti, no eres una carga para mí.
Sábelo bien, antes de decir algo.
Si necesitas mi ayuda, llámame.
© Pablo Mendoza Casp, 2026